Calle Amor de Dios, 7, 41002 Sevilla
Teléfono: 646411517
Si la gastronomía tuviera un terreno para la insurrección, Desacato sería su cuartel general. Situado en la vibrante calle Amor de Dios 7 en Sevilla, este espacio no es solo un restaurante, es un manifiesto culinario que desafía los cánones tradicionales y redefine lo que significa comer bien. Aquí, la transgresión se presenta en forma de platos sorprendentes, un ambiente de vanguardia y una estética que coquetea entre lo industrial y lo futurista. Detrás de esta revolución culinaria está Pablo Carrasco, un chef que, tras formarse en la Escuela Superior de Hostelería de Sevilla y trabajar en el prestigioso (y desaparecido) Acanthum, decidió romper esquemas con su propio proyecto. Desde 2022, Desacato encarna su visión de una cocina sin restricciones, donde la alta gastronomía se encuentra con la osadía y el buen gusto con la provocación.
Ocupando el local del que fue el restaurante Casaplata, Desacato está diseñado por el estudio de arquitectos Lucas y Hernández-Gil. Desde el primer paso dentro del local, la propuesta visual impacta. Lejos de los tópicos andaluces de azulejos y manteles de cuadros, Desacato apuesta por una decoración con aires industriales, luces de neón estratégicamente colocadas y un mobiliario que equilibra lo funcional con lo artístico. El punto focal de la sala es una gran mesa circular, casi como un altar gastronómico, ideal para compartir una experiencia culinaria que trasciende lo meramente alimenticio. Las paredes de hormigón desnudo y las estanterías minimalistas cargadas de vinos seleccionados completan un escenario donde lo esencial brilla sin necesidad de artificios.
Un menú que desobedece las reglas combinando lo clásico con lo audaz, ofreciendo una carta que sorprende desde los primeros bocados. Entre los preliminares, la Gilda (3.9€) se presenta como un homenaje a la tradición, con piparras, anchoa del Cantábrico y boquerón. Para quienes buscan un bocado delicado, el Bombón de Salmón (2.8€) ofrece una explosión de sabor con su curado y pétalos de rabanito. La Tosta de Atún Euscadiz (8€) destaca con su tartar de atún a la bilbaína sobre trigo suflado, mientras que la Tartaleta de Gambas (5.5€) seduce con mantequilla cítrica rallada y un toque de pimienta. Para los amantes de la carne, el Carpaccio de Solomillo (15€) fusiona ternera con lascas de Idiazábal y frutos secos, y el galardonado Entrecot Discarlux (26€) promete un sabor profundo y maduración perfecta. La experiencia culinaria se eleva con los Mejillones del Olimpo (12.5€), disponibles a la plancha con sal de Guérande, en su icónica salsa secreta o en su versión más picante. Para los paladares más exigentes, el T-Bone Discarlux (78€/kg) ofrece una combinación perfecta entre txuletón y steak tartar, con una maduración excepcional de 45 días. Y si el mar es lo tuyo, no dudes en preguntar por el Pescado del Día, donde la inspiración del chef convierte cada plato en una sorpresa única. La experiencia no estaría completa sin un final dulce, donde la Tarta de Queso Horneada (6.5€) y la Panchineta con helado de vainilla (7€) ponen el broche de oro a un festín irreverente.
Desacato es más que un restaurante; es una declaración de intenciones. En una ciudad donde la tradición gastronómica es ley, este espacio demuestra que la modernidad puede dialogar con la herencia sin perder autenticidad. Con una carta breve pero contundente, una estética que rompe moldes y una cocina que apuesta por la sorpresa, Desacato no es solo un lugar para comer: es un sitio para experimentar, descubrir y, sobre todo, desafiar lo establecido. Después de todo, un toque de rebeldía siempre es bienvenido.
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Cocina | Bodega | Servicio | Ambiente | Precio |
5 | 4 | 5 | 5 | 4 |