Calle General Polavieja 6, 41004 Sevilla
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Sevilla es, sin duda, uno de los destinos turísticos más emblemáticos del mundo, una ciudad que cautiva a sus visitantes con su riqueza histórica, su vibrante vida urbana y su inconfundible esencia andaluza. Pasear por sus calles es sumergirse en siglos de historia, admirando monumentos como la Giralda, la Catedral o el Real Alcázar, mientras se disfruta de su inigualable ambiente. Sin embargo, la experiencia sevillana no estaría completa sin explorar su variada y exquisita gastronomía, que constituye uno de sus principales atractivos. La ciudad es un auténtico paraíso para los paladares más exigentes, con una oferta culinaria que va desde las tradicionales tapas hasta platos más elaborados que reflejan la riqueza gastronómica de la región. A menudo, las zonas de alta afluencia turística se asocian con establecimientos de comida rápida o con restaurantes que, pese a ofrecer cocina tradicional, presentan precios elevados sin una calidad acorde. Es cierto que muchos locales de categoría media-alta, orientados al turismo, tienden a fijar tarifas por encima de la media. No obstante, existen excepciones que combinan excelencia gastronómica y precios razonables, brindando una experiencia auténtica sin comprometer el bolsillo del visitante. Un ejemplo de esta filosofía es la marca Donaire Azabache, que ha sabido consolidarse como una referencia en la oferta culinaria sevillana, apostando por productos de calidad y recetas tradicionales con un toque distintivo.
Donaire Azabache se ubica en el corazón de Sevilla, en una de las zonas más emblemáticas y dinámicas de la ciudad, rodeado de sus principales arterias comerciales. Una marca con una trayectoria consolidada desde su fundación en 1997, cuando abrió su primer establecimiento en la calle Santo Tomás, junto al Alcázar. En septiembre de 2019, Donaire Azabache amplió su presencia con este espacio cuidadosamente ambientado. El establecimiento se distribuye en tres zonas diferenciadas, concebidas para satisfacer las diversas necesidades de sus clientes. En la planta baja, se rinde homenaje a la cultura del tapeo, auténtico emblema de la gastronomía sevillana. En la primera planta, el restaurante dispone de un elegante comedor, accesible mediante reserva, ideal para la celebración de eventos privados, reuniones de empresa o encuentros familiares, proporcionando un espacio íntimo y exclusivo. A ello se suma la terraza, un lugar privilegiado para disfrutar de las suaves temperaturas de Sevilla. Donaire Azabache se distingue por la meticulosa atención al diseño y la ambientación del local. La decoración refleja la esencia de Andalucía a través de la calidez de la madera en tonos claros y una iluminación cuidada, que realza la iconografía propia de la tradición taurina. Elementos como los capotes y trajes de grandes figuras del toreo, entre ellos Rafael de Paula y Curro Romero, conviven con cuadros que reproducen los bocetos del arquitecto Aníbal González para la Exposición Iberoamericana de 1929. A ello se suma la presencia de cerámica trianera artesanal, paisajes sevillanos inmortalizados en lienzos y una bonita escalera de madera que conduce al salón de la primera planta, otorgando al conjunto un aire de elegancia y autenticidad. Pensando en la accesibilidad y la comodidad de todos sus clientes, el establecimiento ha conservado y reformado un ascensor transparente, facilitando el acceso a personas con movilidad reducida. Todo ello, acompañado por un equipo de profesionales altamente cualificados, cuyo trato amable y cercano garantiza una experiencia gastronómica no solo exquisita, sino también acogedora.
Donaire Azabache es tradición, es calidad, es sabor a cocina mediterránea. Aquí degustaréis los platos típicos y tradicionales de la gastronomía andaluza, elaborados con ingredientes cuidadosamente seleccionados y productos frescos de la zona con la mejor calidad. En su selección de entrantes fríos, destacan opciones como el tartar de atún rojo de almadraba (18 €), el foie de pato al Pedro Ximénez (19 €), las gambas blancas de Huelva (20 €) y ensaladas como la de salmón marinado sobre ajo blanco (11 €) o la de alcachofas con langostino y vinagreta de pimentón (15 €). También incluyen platos tradicionales como los tomates aliñados con melva (11 €) y el bacalao a la gallega (12,50 €).En los entrantes calientes, encontramos recetas como las alcachofas salteadas con langostinos y jamón (12,50 €), el revuelto de setas shitake (14 €), los buñuelos de bacalao (11,50 €) o las croquetas de la granja (11 €). También ofrecen opciones como berenjenas crujientes con miel (9 €) y albóndigas de choco y langostinos al Jerez (10,50 €). Para los amantes del pescado, la carta incluye especialidades como el calamar de potera frito o a la plancha (18,50 €), el pulpo braseado sobre puré de patatas (18,50 €), el solomillo de atún rojo (18,50 €) y la merluza con gulas y langostinos al ajillo (18,50 €). En carnes, se puede optar por el solomillo de vaca gallega madurada (19 €), el entrecot de vaca gallega (25 €) o la cola de toro sobre parmentier de patatas (16,50 €). Además, cuentan con opciones como el lingote de cochinillo en su jugo (18,50 €) y la presa ibérica con mojo picón (16,50 €). Los arroces también tienen su espacio en la carta, con propuestas como el arroz con carabineros (20 €/persona) y el arroz meloso de cola de toro con setas (18 €/persona). En la sección de postres, se pueden degustar opciones caseras como la tarta de queso horneada con base de galleta (6,20 €), el brownie de chocolate con helado de vainilla (6,50 €), la tarta Lemon Pie (6,50 €) o la torrija de pan brioche con canela (6,50 €). Para maridar, el restaurante ofrece una cuidada selección de vinos andaluces, de Jerez, tintos, blancos y espumosos.
En definitiva, Donaire Azabache se erige como un destino gastronómico excepcional, donde los sabores de la cocina andaluza alcanzan su máxima expresión, convirtiendo cada bocado en un auténtico deleite para los sentidos. El servicio merece una mención especial, ya que el equipo de sala, empezando por Rogelio Vivas, se mostraron atentos y profesionales en todo momento, creando un ambiente acogedor que hizo que nos sintiéramos bienvenidos. Esta nueva visita ha reafirmado, una vez más, mi admiración por la riqueza gastronómica de Andalucía. Si todos los establecimientos turísticos de Sevilla apostaran por la calidad y la excelencia con el mismo compromiso que Donaire Azabache, la imagen culinaria de la ciudad a nivel internacional alcanzaría cotas más elevadas.